Felices días gloriosos tengáis. Alejados de disputas familiares y pensamientos tóxicos de asesinatos a suegras, cuñados pesados u otros personajes navideños de libro.
Yo sigo en mi nube hormonal, haciendo vida normal pero pasando de todo.
No quiero que nadie me fastidie el momento. Lidiar con náuseas y despertares extraños ya se lleva mis energías.
Voy a disfrutar de estos días un poquito, y hare lo posible por alejarme de cualquier dispositivo que se precie.
Feliz lo que sea que cada uno celebre.
Nos vemos pronto.